martes, 6 de septiembre de 2011

Hija, sólo tienes dieciséis años, no sabes ni deletrear A-M-O-R. Ese chico, te la esta jugando.
¿Qué...? ¿Jugar? ¡No! ¿Qué sabrás tu sobre él?...
A ver, te lo diré. Le conociste saliendo con un grupo de amigos, él ni siquiera te dijo nada, se quedó apartado con aire misterioso... y le gusta llamarte tarde por la noche porque te dice que tu voz es la última que quiere oír.
¿Cómo sabes eso?
Ay hija, los jugadores cambian pero el juego siempre es el mismo.